Monday, 6 September 2010

La traducción como mercancía o como servicio.

Últimamente me estoy encontrando con bastantes debates que inciden en la necesidad de cambiar el modelo de negocio que siguen (seguimos) muchos traductores que consiste en tratar nuestro trabajo como una mercancía y empezar a considerarlo como un servicio. Valga el ejemplo de los descuentos en función del volumen traducido al estilo de las economías de escala.
Un jefazo de una multinacional que nos aleccionó no hace mucho incidió, con una sonrisa, que qué bonito que los traductores usásemos palabras y páginas, caracteres y repeticiones pues simplifica mucho el trabajo. Yo entendí que simplificar el trabajo significaba recortar gastos pues no habló de otra cosa durante toda la charla. Por eso cuando nos separamos me puse a investigar sobre otras profesiones comparables a la traducción y me di cuenta de que los traductores somos de los pocos que cobran al peso.
Me corrijan si me equivoco pero la traducción no es todavía una cadena de montaje. Siempre he pensado que una traducción de un manual gigantesco sobre la fabricación de poliuretanos es mucho más complicada que la de un artículo sobre el mismo material por ejemplo por temas obvios de coherencia. Por no hablar de aburrimiento. En serio, en qué cabeza cabe cobrar menos por trabajar más.

3 comments:

Curri said...

Estoy contigo y en contra de todos esos descuentos absurdos que las agencias parecen sacarse de la manga. Porque nosotros no vamos a la tienda de ordenadores para exigirles un descuento por llevarme el paquete entero (si nos lo quieren dar, es su problema), o que el suministrador de electricidad me haga un descuento porque tengo el ordenador encendido todo el día. O porque trabajo en casa y tiro de la cadean tres veces más que el resto de las casas...

Una forma de ilustrar esto perfectamente es aquí: http://mox.ingenierotraductor.com/2010/04/discounts.html
:)

Curri said...

Y, también, aquí:
http://mox.ingenierotraductor.com/2010/11/welcome-to-real-world.html

Antonio said...

Jeje, el Mox :) Como dice un comentarísta: es gracioso porque es cierto. Lo cierto es que tendría que ser un tema más discutido. Por suerte no hago trabajos para agencias, en mi opinión las responsables de esta práctica, pero el día que tenga que hacerlo me pondré malo, seguro.